La dinastía Caló

"Quienes dieron sus alas están tristes,
de no verlas volar"
Antonio Porchia

Tal vez por esta misma razón, Miguel Caló estimulaba a sus propios músicos a cortar el cordón que los unía a él, y cuando estuvieran listos se echaran a volar, buscando la nueva experiencia de ser directores de sus propias orquestas.

De sus filas surgieron músicos que llegarían a ser reconocidos directores, tales como el dúo Francini-Pontier, Osmar Maderna, Eduardo Rovira, Domingo Federico, Antonio Rodio. La orquesta de Caló era vista como una verdadera mina de oro, por integrarla muchos de los jóvenes mas promisorios de la época.

Lo mismo sucedió con los cantores. Don Miguel tenia un oído mágico para descubrir voces que hasta el día de hoy bailamos en nuestras milongas. Con él debutaron profesionalmente las voces de Raúl Berón, Alberto Podestá y Raúl Iriarte.

Desde la década del 40 se proyecta la Dinastía Caló, y pese a las variaciones de estilos que realizaran posteriormente cada uno de estos talentos, la influencia de su Maestro permanece inmortal en cada tango y en cada historia.