Nostálgico, pero eficaz

Habían pasado casi dos décadas de la época cumbre de Miguel Caló. Nuevas figuras y nuevas propuestas habían transitado por el tango y su actividad como compositor y director había decaído naturalmente por el paso del tiempo.

Sin embargo, en el año 1961, acaso por un impulso nostálgico, hace un ultimo movimiento orquestal: convoca a viejos amigos del pasado, todos músicos consagrados, y los invita a reconstituir parte de la formación del cuarenta.

El resultado fue la llamada "Orquesta de las estrellas", nombre tan ambicioso como acertado, por contar con personalidades como los bandoneonistas Armando Pontier y Domingo Federico, los violinistas Enrique Francini y Hugo Baralis, el pianista Orlando Trípodi, y los cantores Raúl Berón y Alberto Podestá.

Su actuación en Radio El Mundo fue tan exitosa, que entre abril y junio de aquel año grabaron en el sello Odeón 12 nuevos temas, que hoy todavía bailamos, y que bailaremos en el cierre de la semana de Miguel Caló en la clase de este sábado, cincuenta años después.

Que viva la nostalgia!