Es simple, es Enrique


Esta semana pisaremos al compás de una de esas orquestas de tango olvidadas y repudiadas por los sectores más refinados pero idolatradas por los bailarines y mas legítimos milongueros: la orquesta de don Enrique Rodríguez

Este bandoneonista y director pecó de ser un músico de repertorio extremadamente variado y original, de una gama de ritmos muy diversa y de un sonido radicalmente simple y minimalista. Su primer orquesta fue la "Orquesta de todos los ritmos" que ambientaba fiestas y entonaba polkas, valses, foxtrots, pasodobles y rancheras. Pero también tocaba tangos, y cuando lo hacía, su sonido era inconfundible. Su claridad, su compás y sus simples pero refinados arreglos lo convirtieron durante las décadas del 40 y del 50 en una de las orquestas de culto para los bailarines.

Nosotros también le rendiremos culto esta semana al pasear por algunos de los capítulos de su historia, y sin duda el sábado, cuando cerremos la semana con los ejercicios de musicalidad al compás de una verdadera joya: "Yo no sé por qué razón"