Lágrimas de Troilo


El protagonista de la orquesta de esta semana necesitaría mucho más que una semana para contar su historia. Nos encontramos hoy con uno de los hombres sobre los cuales se ha escrito más en la historia del tango, con una vida colmada de anécdotas e historias imposibles de resumir en 5 días.

Hablamos de un músico de vanguardia, de primer nivel, de refinado gusto, desarrollador de gran diversidad de estilos. De un hombre que supo ser acompañado por muchas de las más importantes figuras de la historia de tango. Hablamos de un músico que estableció una comunión con su público como ningún otro. De uno de los compositores que nos dejó muchos de los más clásicos tangos de la historia. Hablamos nada menos que de Aníbal Troilo.

Fue su bandoneón su más legítimo medio de expresión. Su modo de ejecutar este instrumento se caracterizaba por un expresionismo neto. Más allá de su virtuosismo, más allá de su creatividad en el fraseo, más allá de la técnica de ejecución, su sonido era expresión legítima de sus sentimientos, expresión de sí mismo.

Dijo una vez: «Se dice que yo me emociono demasiado a menudo y que lloro. Sí, es cierto. Pero nunca lo hago por cosas sin importancia». 


Esta semana intentaremos acercarnos brevemente a la historia de este músico genial, a través de algunos fragmentos de la misma. Y culminaremos el sábado en la clase grupal, cuando trabajemos los minutos finales en nuestra sección de musicalidad al enérgico compás de "Te aconsejo que me olvides"



Dos versiones de esta maravilla: