El espectáculo del tango social




















Turistas de todas partes del mundo haciendo enormes colas en las puertas de las grandes multinacionales del Tango Show de Buenos Aires, abonando enormes cantidades de dinero, y esperando semanas para obtener una butaca en la última fila de la sala. Todo ¿para qué?, para asistir a un espectáculo que, en la gran mayoría de los casos, pueden encontrar en sus países desde hace unos 20 años.

La era del tango-show terminó. La verdadera experiencia del tango hoy en día, el verdadero “espectáculo” que vale la pena vivenciar en Buenos Aires, se encuentra nada menos que en las Milongas: los espacios del baile social por excelencia.

Aquellos que buscan un contacto con la verdadera cultura de Buenos Aires, tienen una visita obligada a estos lugares: allí podrán ver personas de la más amplia diversidad unidas por la pasión de bailar tango. Personas de todas las clases sociales y niveles socioeconómicos, de todas las religiones e ideologías políticas, de todas las orientaciones sexuales, de todas las edades, de todas las nacionalidades. Estas personas tan diversas y en la mayoría de los casos desconocidas, se encuentran cada noche en un acto revolucionario: abrazarse y bailar. Todas las barreras y diferencias son superadas en los espacios de las milongas.

Y el verdadero espectáculo radica allí: en poder presenciar esta diversidad y cómo se manifiesta en el baile: en poder ver de cerca las distintas personalidades, los distintos estilos, las distintas expresiones.

Estas personas, los “Milongueros”, forjan la verdadera cultura de tango que se ha sostenido por más de un siglo y se ha expandido como un virus de alta transmisibilidad a cientos de ciudades de los cinco continentes.

Adicionalmente, en las milongas de Buenos Aires, se puede presenciar en vivo y en directo el desarrollo y la permanente evolución del género tango. La del tango no es una danza con códigos rígidos: es una expresión popular en permanente transformación, la cual acompaña los cambios sociales. Hay códigos y rituales que se mantienen de antaño, pero hay otros que se transforman, según se transforma la sociedad. El baile popular siempre relata la historia actual de las ciudades. El espectáculo de las milongas siempre cuenta con “nuevas temporadas” y “nuevos elencos”.

Es tiempo de presenciar el verdadero tango. Gente real, bailando tango real, sin toda la contaminación y los filtros impuestos por la industria del tango de espectáculo, cuyo objetivo es, en la gran mayoría de los casos, la recaudación económica.

Viajeros: los invitamos a vivir una experiencia genuina. Los invitamos a acompañarnos a las milongas, a sentarse en nuestra mesa y vivenciar de primera mano la cultura de tango de Buenos Aires. Una experiencia que no la podrán encontrar en las revistas ni en los programas de televisión ni en las multinacionales de cena-show tangueras.

Los invitamos a conversar con los milongueros, a verlos de cerca, a brindar con su Champagne, a sentir el aroma de sus pistas de madera. Los invitamos a poder comprender en profundidad todos los detalles de este mundo y entender por qué se ha expandido por todo el planeta y se ha convertido en un fenómeno universal sin precedentes, como ninguna otra danza en la historia de la humanidad.