Bailar y dejar bailar

En la danza del tango nada es absoluto. El tango evoluciona permanentemente. Siempre fue así, nunca existieron estructuras definidas, siempre se trató de una danza popular y espontánea, con una evolución que acompañó los distintos procesos sociales y culturales de las sociedades que lo practicaban.

Muchos de esos cambios han tenido que ver con nuevas concepciones en materia de género y de tolerancia a la diversidad. Junto con estos cambios sociales, el tango fue cambiando. Se han abierto puertas. Se han desdibujado muchos limites. Se han cuestionado mucho los roles dentro de la pareja de baile, e incluso los métodos de enseñanza de un tango tradicionalmente machista.

Mas allá de que puedan estar en sintonía o no con estos cambios, es incuestionable que son reales. El tango cambia, está vivo. Y este cambio es definitivamente un factor que contribuye con su supervivencia a través de los años.

Nos aproximamos en esta clase poco a poco al desdibujamiento de los roles tradicionalmente definidos por el tango, para explorar las nuevas posibilidades que esto abre en el baile. Repasaremos ejercicio a ejercicio.


BLOQUE 1: LIDER GENERANDO ESPACIOS DE BAILE PARA EL FOLLOWER

1) En ochos para adelante

En secuencias de ochos para adelante con trabadas del lider, el follower frena en el eje, se toma su tiempo y decide por si mismo cuando pasar, en que momento. Existe una decisión expresiva, musical, temporal. Es importante para el lider que genere esos espacios llevando a la pareja a una situación estable, de equilibrio, cómoda. Que cuide el eje del compañero. Con este simple ejercicio ya se abre el espacio a la creatividad del otro.

2) Con cambios en el tono del abrazo cerrado

Vimos en un abrazo cerrado, en pasos básicos (cambios de peso, aperturas, caminatas) cómo generar un cambio del tono muscular para suavizar o “apretar” el abrazo, y como eso genera ciertas libertades o límites al follower: cuando el abrazo esta firme, permite realizar movimientos en conjunto, moverse a la par siguiendo las decisiones del lider. Cuando el abrazo del lider se relaja, el follower tiene la posibilidad de utilizar el espacio que se abre para crear, para moverse. Recomendamos practicar con lo mas simple de todo: los cambios de peso, jugando con la música. Para cerrar, es fundamental que el cierre del follower sea claro. Que haya una intencion clara de terminar su participacion activa. Al terminar, el follower debe expresar con toda la corporalidad que está disponibles para seguir las marcas del lider. Es un verdadero diálogo.

BLOQUE 2: EL FOLLOWER TOMANDO LA INICIATIVA

3) En caminatas y ochos: desacelerar el baile

Vimos la posibilidad de que el follower tome decisiones más contundentes sobre los tiempos. Tanto en caminatas como en ochos para adelante, probamos cómo frenar y desacelerar las secuencias marcadas por el lider. Para lograr esto es fundamental en primer lugar una predisposición del lider a escuchar y a ser flexible. En segundo lugar, es fundamental que el follower sea muy claro y contundente con sus movimientos de cambio: que le transmita con todo su cuerpo los cambios al lider. No puede titubear. Debe marcarle las pausas, a través de todos los puntos de contacto y especialmente, a través de una gran proyección de la fuerza y el peso del cuerpo hacia el piso (como si se hiciera más pesado). Al finalizar, el tono muscular vuelve a cambiar, se suaviza, y se puede volver a la propuesta del lider… (o no!)

4) Abriendo o cerrando el abrazo

Vimos cómo también el follower puede separar el abrazo y volver a cerrarlo. No tiene que ser siempre una decisión del lider. Lo mismo: imprescindible que el lider esté disponible, predispuesto a esta posibilidad, y del mismo modo, imprescindible que el follower sea claro con su intención. Acá juegan mucho los puntos de contacto entre la pareja. Pasar del abrazo cerrado al abierto implica activar o desactivar los brazos. En abrazo cerrado, los brazos no participan demasiado de las marcas. En abrazo abierto, son fundamentales. Deben activarse. Reaccionar a las resistencias del compañero.

En los ejemplos vistos (apertura hacia el lado abierto y ocho para adelante abriendo el abrazo) el follower debe utilizar los brazos, activarlos para generar ese nuevo espacio. El lider debe acompañarlo y readaptarse a la nueva situación (activar sus brazos como reacción). Si el follower se aleja (da un paso lejos del lider), el lider, tiene la posibilidad de permitirlo y de acompañar al follower hasta su nueva posición, para no generar una caída. Como vimos, el error no existe: el error se baila. Los únicos errores que existen en el tango son errores de comunicación.


PARA PRACTICAR

Como decíamos: estas son herramientas. Ahora las tienen en su poder, pero es decisión suya si las dejan en una cajita abajo de la cama, o si las sacan, las afinan, las aprenden a usar y se animan a construir cosas con ellas.

Les garantizo que utilizando estas herramientas, las posibilidades del baile se multiplican. Vuelve la sorpresa a la vida del milonguero aburrido de hacer siempre lo mismo, y se establece una complicidad en la pareja que enriquece muchísimo la experiencia de bailar juntos. Podemos sentir que bailamos de a dos.

Para practicar estas cosas, insisto: vayan de a poco.

Followers: utilicen las herramientas de a una. No se enloquezcan intentando transformar su baile de entrada. Prueben una. Aunque sea una por noche. Y que esa prueba sea contundente y con mucha seguridad, en el momento exacto. No busquen demasiado el momento porque se van a desconectar, van a estar bailando con la cabeza. Simplemente estén disponibles, listos, para cuando el momento llegue, y ahí utilícenlo.

Líderes: de ahora en mas: estén disponibles para la propuesta del otro. Dejense sorprender. Si hay un error, lleven a la pareja a bailar el error.

Si las ganas están en ustedes, lo único que resta es aplicar las herramientas técnicas que aprendimos para lograr estos espacios y construir un baile verdaderamente hecho de a dos. Lleva tiempo, pero todos podemos lograrlo. Se trata de cambiar el paradigma poco a poco.