Musicalidad Crítica



INTERPRETACIÓN LITERAL O RELATIVA

Escuchamos dos tangos de dos formas bien distintas: una en la cual intentamos captar la esencia del tango. Su alma, su estado general. ¿En qué estado nos deja el tango cuando termina? ¿Es un estado de calma, o es de euforia? ¿Nos conmueve o nos divierte? Es importante entender que el tango tiene un espíritu que hay que sentirlo en perspectiva (no yendo al detalle de cada instrumento) y siempre es musicalmente sano intentar expresar ese espíritu.

Posteriormente hicimos el trabajo opuesto: escuchamos e interpretamos los tangos de forma literal: deteniéndonos en cada instrumento. Reproduciendo con los movimientos todos y cada uno de los movimientos musicales, cada nota, cada frase, cada acento.

En un mismo tango, hay muchas formas posibles de interpretación (vimos los dos extremos). La sugerencia es: entiéndanlo, identifíquenlo, aprendan a hacerlo de las dos formas, pero luego decidan en que momentos hacen una y en que momentos hacen otra.

Todo se trata de que tiene que haber una intención musical. Algo que es consciente. No me refiero a una conciencia racional, sino musical, a un conocimiento de la música y una intención de interpretarla de esa forma especifica, mas allá de los motivos, que no importan. Pero se trata de escucha e interpretación consciente.


2) FRASEO MUSICAL

Como vimos, cada tango se compone de frases musicales. Partes diferenciadas que tradicionalmente se conformaban de ocho tiempos (esto puede variar). En muchos casos, el pasaje de una frase a la otra implica un cambio notorio en la música.

Trabajamos con el tango “Tres esquinas” de la orquesta de Angel D’Agostino con la voz de Angel Vargas. Adjunto archivo.

Como vieron, este tango es muy tradicional y hasta predecible, y se marca claramente el cierre e inicio de cada frase. En las partes finales del tango, se identifican claramente grupos de frases independientes para los solos de cada instrumento. Dos frases para solo de bandoneón, dos para solo de violín, dos para solo de piano, y dos finales para la voz del cantor.

Es importante poder diferenciarlas y marcarlas de alguna forma en el baile. Lo primero es saber cerrar en el cierre de frase y abrir en la apertura de la nueva frase (interpretación literal de cada tiempo). Pero una vez que dominamos esto, es atractivo romperlo intencionadamente.

Vimos dos maneras de hacer esto:

La primera: arrancando a tiempo (en el tiempo 1 de la frase) y en los tiempos finales (por ejemplo 6, 7 y 8) hacer una pausa y dejarlos pasar. Esto puede ser atractivo para volver a arrancar con fuerza en el tiempo 1. Es decir, dejo pasar los últimos tiempos de la frase, voy acumulando energía y luego irrumpo, para acentuar el tiempo 1.

La segunda, al revés: dejar pasar los primeros tiempos de la frase y bailar los últimos, para acentuar el cierre de la frase musical en el 8. Para darle un cierre fuerte.

Hay muchas formas de hacerlo, pero para empezar, estas dos son muy interesantes y dan para explorar mucho.


3) DECISIONES MUSICALES DEL FOLLOWER

Nos adelantamos un poco al tercer encuentro y empezamos a observar cómo el follower puede participar activamente de la toma de decisiones musicales.

Por supuesto: esto lamentablemente depende del líder, pero confiamos en que con el tiempo, el aprendizaje del tango va a ir evolucionando hacia formas mas equilibradas de comunicación entre la pareja. Invitamos a los líderes a generar mas espacios para los followers, y a los followers a animarse a probar cosas distintas: aprender las reglas y romperlas.

En el ejemplo de los ochos para adelante con trabajadas, se genera una situación muy cómoda para experimentar con esto. Tómense su tiempo para crear, no se apuren a pasar en el ocho para adelante, esperen la música, demórenla, apúrenla, rompan con lo predecible. Eso se llama “bailar”.