Taller de ejes

El eje, ya sabemos, es una abstracción de nuestra línea de balance, principalmente materializada por la columna vertebral. La mera visualización de mi propio eje y del eje del compañero (poder identificarlo, poder imaginarlo y ubicarlo mentalmente en el espacio), es una herramienta muy poderosa para todo nuestro baile.

Tener consciencia de mi eje significa tener la capacidad de darnos cuenta cuándo estamos haciendo las cosas bien y cuando no: si mi eje esta inclinado, estoy fuera de equilibrio. Si mi eje cae sobre el compañero, le estoy trasladando peso. Si mi eje está doblado o quebrado, tengo problemas posturales, etc. La visualización y manejo consciente del eje propio y del eje del compañero, facilita la identificación de problemas, y del mismo modo nos facilita alcanzar una posible solución.

Vimos las tres principales relaciones de ejes:


1) EJES PARALELOS   | |

Cada uno en su propio eje, con su propio balance, con los ejes perpendiculares al piso y paralelos entre si. Trabajamos en abrazo cerrado y abrazo abierto. En este caso, todas las transiciones de abrazo cerrado a abierto y viceversa, deben ser con ejes paralelos, en todos los momentos de la transición. Para esto es fundamental liberar los brazos. Los brazos deben trabajar al servicio del eje. Por ejemplo, si el eje del compañero se aleja, los brazos deben soltarse, en lugar de tironear.

En esta relación de ejes, los pies también deben estar al servicio del eje. Es decir: aquel punto en el suelo en el cual deposito mi peso, hacia allí debe ir completamente todo el eje, siempre perpendicular al piso. Si es necesario liberar los brazos y alejar los ejes, así sea. Nunca sacrifiquen su comodidad por tirones en los brazos. Siempre dejen al eje acercarse y alejarse libremente.


2) EJES VOLCADOS   / \

Esta relación implica que volcamos nuestros ejes a propósito, de forma controlada, “hacia adentro”, es decir, hacia el interior del abrazo, de la pareja. Por un momento estamos “fuera de eje”. Para que esto sea comodo, es necesario compensar el peso de los dos miembros de la pareja. Lo mas importante en esta relación es que los ejes, a pesar de estar inclinados, se mantengan rectos, es decir: la columna no se quiebra. Tenemos que visualizarlos como una linea recta que se vuelca. Si quebramos la linea del eje en la zona lumbar, el peso sobre el compañero se hace imposible de sostener y es malo para las dos espaldas.

Es importante también que el movimiento fuera de eje sea controlado, sin fuerza en los brazos ni en los hombros, y que luego de la volcada, quien lidera lleve al compañero hacia su eje natural nuevamente. Cuidemos siempre el eje del otro.



3) EJES COLGADOS   \ /

En esta relación de ejes, dejamos caer los ejes “hacia afuera”, provocamos una fuerza centrifuga, la cual se compensa con el contrapeso del compañero, sin implicar esfuerzo. La diferencia aquí es que la columna debe mantenerse perpendicular al piso, y para lograr eso debemos relajar la cadera. Vimos dos tipos de relaciones de ejes colgados: hacia los dos lados, y hacia atrás. En ambos casos, debemos mantener la columna perpendicular al piso al alejarnos, y relajar la cadera, de modo que nuestras piernas sean las únicas que se inclinen: el punto mas bajo de nuestro eje se proyecta hacia el piso, fuera de la linea de los pies. Los brazos aquí toman una mayor importancia, pues es a través de ellos que nos sostenemos. Deben ser elásticos y sostener firmemente los puntos de contacto con el compañero. Si no usamos los brazos, simplemente nos caemos.


Si, las figuras requieren mas tiempo y mas practica, pero nuestro taller fue una introducción a una mayor consciencia de nuestros ejes, que pueda ser util para cada nueva figura que aprendamos. Cada figura que hagan, pregúntense: ¿cuál es la relación de ejes aquí? Aprendiendo poco a poco a visualizarlos y manejarlos conscientemente, verán que todos los problemas de equilibrio, incomodidad y postura se solucionan.