Pasen y vean


Hace unos años, cuando empecé a dar clases de tango, abrí un blog para mis alumnos.

Su único objetivo era que aquellos pobres diablos que iban a mis primeras clases, siguieran yendo. Les mostraba videitos de baile y les escribía todas las buenas razones por las cuales debían bailar tango.

Poco a poco el blog fue cambiando sus objetivos, su perfil e incluso su nombre, y se convirtió en un deposito de proyectos, textos, música, videos y mucha (mucha) militancia milonguera.

Hoy este blog es un reflejo del trabajo que vengo haciendo en el mundo del tango. Es también el reflejo de una forma de sentir el tango, la cual hoy comienzo a compartir con todos. 

Y es también una vía de escape para canalizar toda esa energía que le queda acumulada a uno luego de la milonga... pues como bien saben, las milongas son demasiado cortas.